domingo, febrero 26, 2006
El virus del miedo
Un lúcido Marilyn Manson se lo dijo a Michael Moore en Bowling for Columbine: la clave es el miedo. Vivimos en una sociedad atomizada y controlada por el miedo. Un miedo que nos desune y que es utilizado para justificar políticas insolidarias y aberrantes. El miedo a la inseguridad es utilizado para embarcarnos en guerras ilegítimas, el miedo a perder el trabajo es utilizado para menoscabar nuestras condiciones laborales, el miedo a salir de casa, el miedo a que las cosas cambien, el miedo al extranjero, el miedo a lo desconocido...A través de él este modelo de sociedad ejerce sus mecanismos de control, nos anula, nos aliena, nos convierte en autómatas lobotomizados al servicio de una globalización feroz e inhumana.Pero no todo está perdido, en tu abrazo se esconde la vacuna y el protagonista de esta historia sólo espera, mientras inverna, a que se la inocules.
martes, febrero 21, 2006
te quiero
El día que me quieras endulzarán sus cuerdas el pájaro cantor. Florecerá la vida, no existirá el dolor.
miércoles, febrero 15, 2006
Cita del día
Cuando se quiere dar amor, hay un riesgo: el de recibirlo
lunes, febrero 13, 2006
uniendo casualidades
Me gustaría saber que es lo que realmente se esconde detrás de una casualidad. Supongo que esa será la diferencia entre casualidad y destino. Eterno dilema entre sí las cosas pasan porque sí o bien ocurren por alguna cirscunstancia y queremos encontrarle justificación. ¿Y para qué encontrarle justificación? Mira, lo de pensar y tener activa la mente está bien, pero creo que llega un punto en el que ese pensamiento llega a ser excesivo y te conduce primero, a conclusiones que para nada se pueden llegar a relacionar con lo inicialmente uno consideraba y segundo, y quizás sea lo más importante, de una forma indirecta te estableces una meta con el consiguiente peligro de econtrarte con una camino cerrado. Es por eso que cuando ocurren las cosas lo mejor es no parar a pensar porque han ocurrido. Lo que hay que hacer es estar preparados para la siguiente casualidad para que al final podamos contar nuestras vidas uniendo casualidades.
...salta por la ventana, ¡valiente!
...salta por la ventana, ¡valiente!
miércoles, febrero 08, 2006
círculo polar

Voy a quedarme aqui todo el tiempo que haga falta. Estoy esperando la casualidad de mi vida,la más grande... y eso que las he tenido de muchas clases..Sí, podría contar mi vida uniendo casualidades.
Es bueno que las vidas tengan varios círculos... pero la mía, mi vida, solo ha dado la vuelta una vez, y no del todo. Falta lo más importante. He escrito tantas veces su nombre dentro... Y aquí, ahora mismo no puedo cerrar nada... estoy sólo.
martes, febrero 07, 2006
Siempre Bolcheviques
Mirar alrededor mia y no verte, no notarte cercana a mí, no ver tu sonrisa, no notar tu tacto, no escuchar tus palabras, palabras amargas, palabras cargadas de sentimientos, palabras que duelen, palabras que abren el corazón, palabras y más palabras. Gestos, gestos que hacen inservibles más palabras... amaneceres sin tí, soledades tan vacías sin tí. Sin tí, sin tí soy incapaz de mirar hacia el futuro, sin tí soy incapaz de vivir el presente, sin tí soy incapaz de ser yo mismo. Llevame a ver salir el Sol, llevame a ver la Luna, llevame a esos lugares especiales, hagamos cosas especiales, inventémonos lugares especiales... Caminar siempre siguiendo tus pasos, siempre te voy a seguir, y yo te sigo porque creo que en el fondo hay algo.
Convicciones
Las convicciones son hoy día muy valoradas, me huelo que por la mala conciencia general de que haya tan pocas y sean tan elementales. Sin embargo, nunca se puede estar tan seguro del fin al que sirve una convicción ni del lugar de donde vino. Es hora de proclamar que las convicciones suelen tener orígenes dudosos y propósitos absurdos, y que por ellas se malgastan muchos esfuerzos y se infligen crueles sufrimientos a personas inocentes. Por eso es bueno, periódicamente, probar a sostener lo contrario de lo que uno cree y comprobar que también puede persuadir, incluso más que la propia creencia. Luego puede volverse al punto de partida, porque lo importante no es estar en lo cierto, sino estar a gusto. Del mismo modo, aunque no resulte más persuasiva, se demuestra más confortable, no hay otra solución sensata que cambiar. Amargarse por lealtad a una casualidad es un signo de inmadurez.
