miércoles, mayo 10, 2006
De tí depende
Salí un día de mi casa pensando que me iba a comer el mundo y, cuando regresé y me acosté empecé a pensar, como mala costumbre que tengo. Entre varias cosas llegué a la conclusión de que necesitamos el engaño para sobrevivir. Y a quién quiero engañar. Yo no soy nada. En cambio si fuese algo dejaría de serlo por ti. Pero, ¿quién eres tú? Me gustaría cruzarme contigo y quedarme fijamente mirándote a los ojos. Luego me acostaría y ,como mala costumbre que tengo, me pondría a pensar. Esta vez pensaría en tí. Pero mis pensamientos no tienen dueño, hasta tal punto que ni yo puedo controlar mis propios pensamientos. A partir de aquí se inicia una batalla entre realidad y sueños que siempre acaba con victoria para el primero. Y cuando estoy a punto de dormirme “pienso”: salí de mi casa dispuesto a comerme el mundo pero no se quién se habrá comido a quien.
